Lo que es bueno para las empresas comerciales locales también es bueno para las empresas que compiten a nivel internacional. El mismo principio se aplica a los estados en sus relaciones económicas y políticas, ya que no se pueden tomar decisiones nuevas sin estudiar lo que otros planes están haciendo las partes. La competencia crea precaución y ansiedad en los mercados. Sin embargo, no basta con centrarse solo en estos hechos. Estos hechos, que sentaron las bases de lo que se conoce como licitaciones o subastas dependiendo de la disminución o el aumento del precio, trajeron atractivo a la ciencia económica, pero la hicieron más difícil. La concesión del Premio Nobel de Economía en 1994 a estadounidenses (Harsanyi/Nash) y a un alemán (Selten), y a otros más tarde en el mismo campo, indica el reconocimiento mundial del desarrollo científico de la economía.
Principios de Competencia en Economía y Política
Los principios de la competencia, aplicables tanto a los negocios como a la política, requieren un análisis cuidadoso de los planes de los oponentes. El Premio Nobel confirmó el progreso científico en este campo, haciendo la economía más atractiva y compleja.