En una era donde las relaciones internacionales están definidas por la lógica del conflicto tecnológico, existe una suposición común de que cualquier superioridad estratégica se traduce automáticamente en dominio económico. Sin embargo, esta tesis requiere una seria reevaluación. En la economía global actual, el éxito no depende solo de la innovación tecnológica, sino también de la capacidad de comercializarla eficazmente. Los países que poseen tecnologías avanzadas pero carecen de una infraestructura de mercado desarrollada corren el riesgo de quedarse atrás de los beneficios económicos. Factores clave como la flexibilidad del mercado, el clima de inversión y la calidad del capital humano juegan un papel crucial. Por lo tanto, la ventaja estratégica en tecnología es una condición importante, pero no la única, para lograr el liderazgo económico.
La Superioridad Tecnológica No Garantiza el Éxito Económico
El artículo analiza la creencia común de que la superioridad tecnológica estratégica conduce automáticamente al dominio económico. Examina los factores que determinan el éxito económico en el mundo actual.