En invierno, la 'hoguera' se convierte en un punto de encuentro natural donde se reúnen visitantes y locales de la región de Al Dhafra. Algunos extienden las manos en busca de calor, mientras otros se sientan cerca disfrutando de una taza de café árabe, té o 'qahwa'. Es una atmósfera de invierno auténtica donde el aroma de la leña se mezcla con el del café, y las conversaciones tranquilas crean un momento humano simple que refleja el espíritu del lugar. Con la llegada del invierno, el lugar se transforma, y el calor adquiere un nuevo significado. En el festival final de Al Dhafra, la 'hoguera' se presenta como una de las escenas más conmovedoras y un hito invernal que une necesidad, nostalgia y tradición. Entre el frío invernal y las brisas, el fuego arde con su calma habitual, otorgando al lugar un calor que trasciende las brasas y llega al alma. En esta atmósfera, la 'hoguera' no es solo un medio para calentarse, sino una extensión de un estilo de vida que llevaban los antepasados en invierno. En aquella época, el fuego era el compañero de las noches largas, el hogar de la hospitalidad y un símbolo de generosidad y comunidad. El festival de Al Dhafra revive esta imagen, ofreciendo a los visitantes una experiencia tradicional viva que toca los detalles de la vida antigua y acerca a las nuevas generaciones con su herencia de manera orgánica.
Tradición de Invierno: La 'Hoguera' en Al Dhafra
En el festival de Al Dhafra, la 'hoguera' simboliza el invierno, uniendo a la gente en una atmósfera de calidez, tradición y nostalgia. Es un patrimonio vivo que permite a los visitantes tocar una forma de vida antigua.