La contaminación plástica puede parecer familiar, pero oculta un profundo impacto en el clima. Estudios recientes han demostrado que los microplásticos, fragmentos de plástico menores de 5 milímetros, reducen la capacidad de los océanos para absorber el dióxido de carbono, el proceso fundamental que mantiene el equilibrio térmico de la Tierra y la estabilidad del clima. Además, al poder transportar químicos nocivos, su propagación representa una amenaza para la salud pública y los ecosistemas. Cuando los organismos marinos los ingieren, estas pequeñas partículas pueden causar daño. Este problema no está confinado a un solo lugar; los microplásticos se han encontrado en las profundidades de mares y ríos, en lagos, en el aire, en el suelo e en el hielo polar, e incluso dentro del cuerpo humano.
Microplásticos Amenazan el Clima y la Salud
Nueva investigación revela que los microplásticos reducen la capacidad del océano para absorber CO2, planteando una amenaza al clima, los ecosistemas y la salud humana.