Las investigaciones destacan que los artículos en los que hacemos clic y las fuentes que seguimos de manera consciente contribuyen a forjar nuestra propia realidad. Los estudios psicológicos profundizan en los mecanismos de búsqueda. Los estudios demuestran que la información que un individuo busca por sus propios medios y elige consumir por su propia voluntad posee una influencia intelectual y un poder de persuasión que superan con creces a aquellos a los que una persona se expone de forma aleatoria o no intencionada, lo que convierte al acto de elección en sí mismo en un fábrica para la formación de la certeza intelectual y emocional. Contrario a lo que muchos creían sobre la neutralidad de la información, una serie de estudios cognitivos han llegado a la conclusión de que la mentalidad de la auto-selección de contenido digital es la variable más importante para trazar la línea entre la verdad y la desinformación entre los usuarios.
Investigación sobre el impacto de la información en la conformación de la realidad
Los estudios demuestran que la elección consciente de información moldea nuestra visión del mundo más que el consumo aleatorio de contenido. La investigación psicológica y cognitiva demuestra que el acto de elección en sí es el factor clave para distinguir la verdad de la desinformación.