Los seguidores del ten están acostumbrados a ver a las estrellas de la pelota amarilla destrozar sus raquetas tras una derrota. Esta reacción emocional se ha convertido en casi una parte integral del deporte. Sin embargo, últimamente los jugadores se han vuelto más comedidos. Muchos atletas se dan cuenta de que este comportamiento puede afectar negativamente su imagen y sus relaciones con los aficionados. En lugar de destruir el equipo, prefieren expresar sus emociones de formas más constructivas.
Las estrellas del ten dejan de destrozar raquetas
Los jugadores de tenis reaccionan con más calma a las derrotas, eligiendo formas constructivas de expresar emociones en lugar de destrozar raquetas.