Los participantes en el tercer día del Festival Internacional de Literatura Africana de Sharjah consideraron que la escritura no siempre se ejerce como un acto creativo puramente abstracto, sino que puede comenzar como una necesidad urgente para proteger la memoria de la pérdida y como un medio para hacer frente al miedo a perder detalles bajo el peso de los traumas. Las sesiones debatieron la escritura como una forma de documentación que ayuda a los escritores a mantenerse cohesionados psicológicamente, transformando el dolor personal y colectivo en un testimonio humano que puede ser narrado y compartido, señalando el papel vital que juega la traducción en dar a la literatura africana una nueva vida y llegar a lectores en diferentes idiomas y continentes. Las sesiones destacaron cómo las narrativas locales se trasladan de sus contextos originales a un espacio global más amplio sin perder su voz o su significado, lo que fortalece la presencia de la literatura africana en el escenario cultural internacional. En una sesión especial que atrajo una gran atención, el festival recibió a la escritora ruandesa Scholastique Mukasonga, autora de la novela 'Nuestra Señora del Nilo', que presentó un testimonio literario sobre su relación con la escritura como un acto para proteger la memoria, no como un proyecto literario en el sentido tradicional. Explicó que comenzó a escribir por miedo a perder detalles bajo el peso de la gran trauma que ocurrió en Ruanda, y que la documentación era para ella un medio para mantenerse cohesionada psicológicamente frente a la experiencia del genocidio, antes de que más tarde se transformara en un camino de vida completo en la autobiografía, la novela y el cuento. Mukasonga añadió que volver a la memoria en Ruanda fue una experiencia dura porque significaba evocar escenas de pérdida, violencia y pérdida en todos sus detalles, pero vio en la escritura un medio para hacer frente a este dolor, narrando las historias de las víctimas como las vivieron—como personas, no como números—y volviendo a presentarlas como individuos con nombres, vidas e historias. Confirmó que el éxito de sus obras, su difusión y su traducción a varios idiomas no cambiaron la esencia de su relación con la escritura, que para ella se ha convertido en un compromiso personal y una responsabilidad moral de la que no se puede retroceder. El festival también presenció una sesión de diálogo titulada 'El libro sin fronteras: las historias africanas en la traducción', en la que participaron Kola Tubosun y Ayalneh Mulatu Abegaz. En una tercera sesión titulada 'La edición en África y los Emiratos Árabes Unidos', el festival debatió la realidad de las transformaciones que experimenta el sector editorial, con la participación de Goretti Kyomuhendo y Ali Shaali.
La escritura como protección de la memoria en el Festival de Literatura Africana de Sharjah
Los participantes en el tercer día del Festival de Literatura Africana de Sharjah discutieron cómo la escritura ayuda a proteger la memoria de la pérdida y transformar el dolor en testimonio humano. Se destacó el papel de la traducción en la difusión de historias africanas en todo el mundo. La escritora Scholastique Mukasonga compartió su experiencia de usar la escritura para superar el trauma del genocidio de Ruanda.