Los carecen de un medio para saber qué ocurre con sus imágenes. Los expertos han advertido sobre los riesgos de filtración de datos, ya que las fotos reales vinculadas a rasgos faciales detallados pueden reutilizarse para el fraude, la extorsión o la falsificación, y los datos se vuelven irreversibles. El riesgo radica en la retención de imágenes, que no se eliminan inmediatamente después del procesamiento, sino que se almacenan temporalmente, se utilizan para entrenar modelos o se comparten con terceros según políticas de uso vagas. Además, vincular una imagen a una identidad digital a través de las redes sociales conecta el rostro con un nombre y un comportamiento digital. Recientemente, las plataformas de redes sociales, especialmente Facebook, han sido inundadas por una nueva tendencia basada en inteligencia artificial que transforma una foto personal en un dibujo animado satírico que imita rasgos faciales, predice la profesión del usuario y lo integra visualmente en una escena humorística. Los expertos han advertido sobre riesgos técnicos y de seguridad reales de este entretenimiento, afirmando que la privacidad ahora está amenazada. Cuando una imagen se utiliza para entrenar modelos, se convierte en parte de una base de masiva de datos para mejorar el reconocimiento facial y puede permanecer en el modelo incluso después de eliminar la cuenta o la aplicación. Subrayaron que el problema no es la inteligencia artificial, sino su uso informado.
Riesgos de IA: la privacidad amenazada por el uso de fotos
Una nueva tendencia en redes sociales que utiliza IA para crear caricaturas a partir de fotos personales amenaza la privacidad de los usuarios. Los expertos advierten sobre riesgos irreversibles de filtración de datos y mal uso de imágenes.