El príncipe Eduardo, el hijo menor de la reina Isabel II, siempre ha sido reservado y cauteloso, evitando la fama a diferencia de otros miembros de la familia real. Sin embargo, según el experto en asuntos reales Richard Fitzwilliams, la popularidad de Eduardo continuará en aumento, ya que dedica su tiempo a resaltar el buen trabajo de otros y a apoyar al rey Carlos en su lucha contra el cáncer junto a su esposa, Sofía, duquesa de Edimburgo. Fitzwilliams señala que Sofía sigue siendo la verdadera estrella, y su amor y apoyo a Eduardo atrajeron la atención pública hacia él. Los intereses caritativos principales de la duquesa se centran en la ceguente prevenible, la prevención de la violencia sexual en zonas de conflicto, y la salud y la igualdad de género. Sofía es considerada una figura fiable al desempeñar sus deberes reales, tanto sola como con su familia. Ingrid Seward, experta en asuntos reales y biógrafa de Eduardo, afirma que la clave de su éxito fue su matrimonio con Sofía. Explica que Eduardo siempre ha sido bueno y trabajador, pero pasó desapercibido. Seward añade: "Si se fijan, no recibe mucha atención cuando ella no está con él". En los últimos años, la pareja ha asistido a al menos 100 actos y reuniones anualmente.
El creciente papel del príncipe Eduardo en la familia real
El príncipe Eduardo, hijo menor de la reina Isabel II, ha permanecido largo tiempo en la sombra. Sin embargo, los recientes acontecimientos en la familia real y su dedicación al deber junto a su esposa, Sofía, lo han convertido en una figura clave para apoyar al rey Carlos y fortalecer la imagen de la monarquía.