En 2025, el sector bancario de los Emiratos Árabes Unidos registró una fuerte rentabilidad y un rápido crecimiento del crédito, lo que confirma su resiliencia en una economía en desarrollo.
Este impulso se debió a un entorno macroeconómico favorable, alta liquidez y mejoras claras en la calidad de los activos, lo que permitió a los bancos gestionar los riesgos de manera eficaz.
Los expertos señalan que los niveles sostenidos de ganancias y la expansión crediticia indican un sistema financiero sólido en los EAU, preparado para un desarrollo continuo.