La interferencia electrónica con los sistemas de navegación por satélite, principalmente el Sistema de Posicionamiento Global (GPS), se ha convertido en una herramienta fundamental en la guerra moderna. Según TimesNowNews, a medida que los ejércitos dependen cada vez más de drones, misiles guiados y navegación digital, interrumpir estas señales se ha convertido en un método eficaz para confundir a los adversarios y debilitar sus capacidades. El impacto de esta guerra electrónica se extiende más allá del campo de batalla a sectores civiles como el marítimo y el aéreo. Las interrupciones han ralentizado el movimiento de los buques, obligado a los tanqueros a cambiar de ruta y deshabilitado los Sistemas de Identificación Automática (AIS), aumentando los riesgos de colisión. A finales de febrero, se registraron importantes interrupciones en el Golfo; según "Windward", una empresa de inteligencia comercial marítima, más de 1.100 barcos experimentaron fallos de navegación el 28 de febrero. Debido al "spoofing" y al "jamming", algunos barcos aparecieron en lugares ilógicos en los mapas de seguimiento, como aeropuertos o instalaciones interiores. El Estrecho de Ormuz, que maneja aproximadamente el 20% de las exportaciones mundiales de petróleo y gas, se ha visto gravemente afectado. En el sector aéreo, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) informó de un aumento del 220% en los incidentes de pérdida de señal GPS entre 2021 y 2024. A medida que la dependencia de los satélites se vuelve menos fiable, los expertos advierten que las tripulaciones deben volver a métodos de navegación tradicionales, como la navegación inercial o celeste, aunque los operadores más jóvenes a menudo carecen de capacitación en estas técnicas "antiguas".
Guerra Electrónica: Cómo las Interrupciones GPS Impactan Sectores Militares y Civiles
La interferencia electrónica con el GPS se ha convertido en una herramienta clave en la guerra moderna, afectando operaciones militares y sectores civiles como el marítimo y el aéreo. Los incidentes de pérdida de señal GPS han aumentado, obligando a las industrias a volver a métodos de navegación tradicionales.