Nueva investigación científica revela que la Tierra está girando a un ritmo más lento de lo habitual, provocando que los días se alarguen a una tasa sin precedentes en millones de años. Si bien la duración del día fluctúa naturalmente debido a la gravedad lunar y a los desplazamientos geológicos, un estudio conjunto de la Universidad de Viena y la ETH Zúrich confirma que el cambio climático inducido por el ser humano es ahora el principal impulsor, marcando un cambio no visto durante al menos 3,6 millones de años. La investigación explica que el derretimiento de las capas de hielo polares y el aumento del nivel del mar están redistribuyendo la masa terrestre hacia el ecuador. Sistemas como los satélites GPS, la navegación espacial y las redes financieras globales dependen de la precisión absoluta de la velocidad de rotación del planeta, por lo que el monitoreo de este fenómeno es vital para la infraestructura global futura. Aunque estos cambios de milisegundos son imperceptibles en la vida cotidiana, representan un desafío crítico para las tecnologías de alta precisión. Este desplazamiento físico actúa de manera similar a un patinador sobre hielo que ralentiza su giro extendiendo los brazos.
El cambio climático ralentiza la rotación terrestre
La investigación muestra que la actividad humana afecta a la velocidad de rotación planetaria, lo que podría afectar a las tecnologías futuras.